Vinyasa significa “movimiento” o “ir a través”. Es un estilo fluido y dinámico de yoga en el que respiración y movimiento se unen a través de secuencias físicas que nos permiten activar el cuerpo y relajar la mente. Con cada práctica de Vinyasa generamos un calor corporal debido al movimiento constante que nos aporta energía, nos revitaliza y a la vez nos relaja.

Restaurativo: Considerado un estilo de yoga terapéutico, con su práctica buscamos una relajación profunda a nivel físico, mental y emocional. A través de las diferentes posturas (asanas) y con la ayuda de cintos, bloques y mantas conseguimos que nuestro cuerpo realice un trabajo físico pasivo estirándose y oxigenándose mientras nuestra mente realiza un profundo trabajo meditativo. Las prácticas son tranquilas, lentas y suaves.

Meditación: “La medicación no es evasión, es un sereno encuentro con la realidad”. Bajo estas palabras del maestro zen Thich Nhat Hanh nos vemos en la esterilla. Nuestras clases de meditación se dividen en dos partes. La primera se centra en preparar al cuerpo y relajarlo para, durante la segunda parte, poder focalizarnos en la mente y su quietud. Ayudándonos de técnicas, música, mantras, etc., nos conduciremos a un estado relajado y alejado de tensiones que nos enseñe a disfrutar de nuestra compañía, a escuchar nuestros pensamientos, a estar en calma y a vivir con más consciencia y armonía.